Un dia en el mar en el que el viento marca el rumbo y la costa se va quedando atrás, difuminada en la distancia. Delante, solo el azul y el infinito.
Navegamos junto a una reserva natural, fondeamos en calas tranquilas y nos dejamos caer en aguas cristalinas que parecen hechas solo para nosotros.
Durante toda la jornada, la embarcación está a vuestra disposición, para que decidáis el ritmo: un baño, una pausa, una comida a bordo o incluso una reserva en uno de los mejores restaurantes de la costa.
Un paquete completo, con alojamiento incluido y sin itinerario fijo. Solo el mar, la libertad y la sensación de estar exactamente donde quieres estar.